Descubre el Sabor a Mar Auténtico de Nuestros percebes. Cada pieza es una oda a la brisa salina y a la riqueza del entorno marino, proporcionando un festín para tu paladar que solo los productos de Galicia pueden ofrecer. Aunque vive pegado a las rocas, no es un molusco, sino un crustáceo que ha evolucionado hasta perder su movilidad.
Este crustáceo tiene una morfología muy peculiar. Presenta dos partes bien diferenciadas: la parte superior o capítulo (cabeza) y la inferior o pedúnculo, carnosa y protegida por una fuerte piel de color negro. El capítulo es llamado también «uña», por el aspecto que le dan las placas (escudos) calcáreas, de color blanco grisáceo, que se encuentran unidas por una membrana verde pardusca. Su disposición en forma de triángulo le sirve de protección ante los depredadores, además de protegerle de la desecación en momentos de bajamar.
Es un animal hermafrodita, pero no tiene la capacidad de autofecundarse, por lo que necesita de otro individuo para realizar la fecundación cruzada o cópula. El percebe se recolecta a pie de la zona intermareal, o bien desde una embarcación cuando las condiciones del mar lo permiten.
En cuanto al valor nutricional, los percebes —a diferencia de otros mariscos— poseen un bajo contenido en grasa y colesterol; aportan cantidades moderadas de minerales como el selenio y el magnesio, y algo menores de fósforo; y, respecto al contenido en vitaminas, destaca la vitamina B12.
Con su forma única y su color vibrante, los percebes añaden un toque visualmente atractivo a cualquier mesa. Su presentación es una invitación irresistible a sumergirse en una experiencia gastronómica excepcional. Los percebes gallegos de Pescados y Mariscos Blancamar son seleccionados a mano y entregados garantizando siempre la frescura más óptima. Cada pieza es un testimonio de nuestro compromiso con la calidad y la autenticidad.
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